Yo, ante ti me presento;
desnudo de cuerpo y alma,
desvestido de mis ropajes
para, en nombre de la humanidad,
pedirte perdón por todos
los males que te estamos haciendo.
Perdón por envenenar
las venas de tus ríos
que van a morir al mar;
perdón por desgarrar
tus verdes pulmones
que nos regalan el oxigeno
para convertir el suelo
en una fría jungla
de cemento, hormigón y cristal;
perdón por trepanar tus entrañas
para extraer ese oro negro
que tu, celosamente, cobijaste;
perdón por envenenar el aire
cambiando el oxigeno de la vida
por malsana y sucia polución.
Por todo esto te suplico
perdón por ser así...
moribundo planeta
UN PESEBRE EN EL MAR
Sopla fuerte el huracan,
no deja de rugir la tormenta,
serpentean el cielo brillantes rayos,
enormes montañas de agua
parecen hacer zozobrar la barquilla
que, en la tempestad, parece de papel.
Un pescador en ella arrodillado
al cielo eleva una plegaria
para que cese el temporal;
pues, es el día de Navidad,
y en su mente solo hay recuerdos
de villancicos al amor de la lumbre.
Una cegadora y brillante luz
iluminó el oscuro día
hasta hacerlo parecer soleado;
ángeles celestiales
empujaron las nubes
con el aleteo de sus alas
y un prodigioso pesebre
en la barquilla apareció
con un niño de Dios que le sonreía;
mientras que un coro de árcangeles
entonaban "GLORIA A DIOS EN EL CIELO
QUE YA NACIO EL SALVADOR"...
Nadie ese milagro comprendió;
solo los niños entendieron
que un pesebre hubo en el mar.
A TODOS LOS QUE VISITEN ESTE
BLOG MUY FELIZ NAVIDAD Y QUE
EL PROXIMO 2009 VENGA LLENO
A REBOSAR DE MOMENTOS
MAGICOS Y MARAVILLOSOS PARA
TODOS VOSOTROS
EL HIPPY
Yo; la antes llamada Libertad
hoy pisoteada y asesinada
por fatuos peones del poder
quiero hoy manifestar
que me asesinaron locos profetas
aliados con señores de la guerra;
y que dejó mi llama en herencia
a los que luchan y a los que perecieron
con mi nombre entre sus labios;
ellos, con las nuevas y libres generaciones,
serán los albaceas testamentarios
de las mil Primaveras que atesoré;
para que un día, como el Ave Fénix,
resurja, de nuevo, en la tierra
bajo un sol de esperanza
cuando, sobre el azul del cielo,
surja, como rayo luminoso,
la blanca paloma de la Paz
Fuiste princesa de una casa bien;
la unigénita mimada y consentida
de una familia adinerada;
todos tus sueños e ilusiones
al sengundo eran complacidos
sin, ni siquiera, mirar su precio;
pero tu te sentias prisionera
encerrada en tu preciosa jaula
de oro, esmeraldas y diamantes.
Un día quisiste probar algo nuevo
que te hicierá alcanzar esa Libertad
que tu tanto estabas ansiando;
y, pensaste, que la habias encontrado
al sentir a un loco Caballo con Alas
galopar, desbocado, por tus venas.
El te elevó hasta el cielo,
te hizo besar las estrellas
llevandote a su paraiso;
pero no quisiste darte cuenta
de que solo era un espejismo
y te precipitaste al vacio.
Balada para una gaviota
que, buscando Libertad,
dejó comodidades y riqueza
para mendigar en una esquina.
Cuando, al final, descubriste
que, en realidad, te esclavizaba
quisiste dar marcha atrás;
pero tu billete había caducado
y, con las venas quemadas,
no podias volver al camino;
estabas al borde del abismo
y, con los ojos vendados,
caminabas hacía tu fin.
Ya todo cambio para ti
pues solo podias subsistir
pendiente del proximo Pico;
eras una marioneta sin cuerdas,
una barquichuela que zozobra
acosada por la fuerza del temporal.
Y, una noche, te pasaste,
te metiste más de la cuenta
y, a tu vida, le pusiste punto y final
en un solitario y lóbrego callejón
con la jeringuiilla tatuada en el brazo
y, el alma, cabalgando entre nubes